Mitigación del cambio climático

La mitigación, es decir, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y el refuerzo de los sumideros que las absorben, es la vía más directa para frenar el cambio climático y limitar sus impactos.

Según el Sexto Informe de Evaluación del IPCC, el calentamiento global ya se sitúa en torno a 1,1 °C por encima de los niveles preindustriales, y limitarlo a 1,5 °C exige reducciones profundas, rápidas y sostenidas de las emisiones en todos los sectores, con un pico global lo antes posible y una disminución cercana al 43 % de aquí a 2030 respecto a 2019, hasta alcanzar emisiones netas cero de CO₂ a comienzos de la década de 2050. Cada fracción de grado cuenta: cuanto más se retrase la acción, mayores serán los riesgos para las personas y los ecosistemas, y más limitadas las opciones disponibles. Este margen se estrecha con cada año, por lo que la mitigación es un componente central de cualquier respuesta climática ambiciosa y creíble.

El programa de trabajo de la RIOCC responde a la necesidad de seguir desarrollando políticas de mitigación ambiciosas, que permitan reducir las emisiones al tiempo que aseguran una transición justa hacia economías bajas en carbono. En concreto, la red busca desarrollar y fortalecer la creación de capacidades y el desarrollo y transferencia de tecnologías en el ámbito de la adaptación y mitigación de cambio climático, impulsando acciones de cooperación sur-sur, norte-sur y cooperación triangular, así como, fortalecer la colaboración y el intercambio de experiencias en materia de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero, teniendo en cuenta las prioridades de cada país.